# Diez medidas de la IEA para reducir el consumo de energía en medio de la crisis global
La Agencia Internacional de la Energía (IEA) ha recomendado un paquete de medidas para recortar el consumo en respuesta a la crisis energética desatada por el conflicto en el Golfo Pérsico y los precios disparados de la energía. Las propuestas abarcan el transporte, los hábitos domésticos y las prácticas laborales, dirigidas a gobiernos, empresas y ciudadanos.
Amenaza global a la seguridad energética
El director ejecutivo de la IEA, Fatih Birol, describió la situación actual como «la mayor amenaza global a la seguridad energética de la historia». Los precios por las nubes están impulsando cambios de comportamiento: países asiáticos ya están restringiendo el enfriamiento de los aires acondicionados (Bangladesh—no inferior a 25°C, Thailand—26°C), acortando los horarios escolares y limitando los viajes aéreos oficiales. Pakistán y Filipinas han pasado a los empleados públicos a una semana laboral de cuatro días.
La IEA, que agrupa a 32 países (EE.UU., RU, UE, Japón y otros), actúa como analista global en seguridad energética y la transición a energías limpias. Antes, los países miembros liberaron 400 millones de barriles de petróleo (20% de las reservas de emergencia); Birol no ha descartado más liberaciones para amortiguar el golpe económico.
Recomendaciones específicas sobre transporte y viajes
La IEA destaca medidas para optimizar la movilidad:
- Promover el transporte público con subsidios e infraestructuras;
- Permitir el acceso de coches privados a los centros urbanos en días alternos (esquema impar-par);
- Fomentar el viaje compartido y la conducción económica (aceleraciones suaves, velocidades constantes);
- Evitar los viajes en avión, sobre todo los de negocios, en favor de videoconferencias y trenes;
- Cambiar el combustible de los vehículos de biocarburantes a gas licuado de petróleo (GLP) para reservar el GLP para cocinar.
Estos pasos complementan los esfuerzos globales para racionalizar el gasto.
Hábitos domésticos y laborales
Para hogares y oficinas, proponen:
- Pasar a electrodomésticos eléctricos para cocinar en lugar de gas;
- Teletrabajar para reducir los desplazamientos;
- Bajar las velocidades en carretera para ahorrar combustible;
- Sustituir aparatos obsoletos por modelos eficientes energéticamente;
- Usar calefacción y refrigeración con moderación.
Birol resalta los retos políticos de estas medidas, pero subraya su efectividad en Asia.
Contexto histórico y perspectivas
Esta crisis supera en escala a la de los años 70. Entonces, las subidas de precios llevaron a:
- Construcción masiva de centrales nucleares;
- Duplicar la eficiencia de combustible de los coches (reduciendo a la mitad el consumo de petróleo por 100 km).
Hoy, se espera un auge de las renovables, el desarrollo de baterías e inversiones en nuclear. Aunque el Estrecho de Ormuz reabra, los daños en la infraestructura del Golfo Pérsico limitarán las exportaciones de petróleo y gas, agravando las escaseces del mercado.
Lecciones clave
- La IEA recomienda 10 medidas sobre transporte, hogares y trabajo para recortes inmediatos de consumo;
- Los países miembros han liberado el 20% de las reservas; posibles más liberaciones;
- Experiencia asiática: restricciones a aires acondicionados, semanas de cuatro días para funcionarios públicos;
- Efectos a largo plazo: despliegue más rápido de renovables, baterías y plantas nucleares;
- La crisis supera a la de los 70, exigiendo cambios globales en la energía.
— Editorial Team
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